Cuando nadie mira

Qué bonita es la vida cuando nos hace sentir, cuando vemos que estamos vivos y volamos y caemos y nos levantamos. Qué bonito es ser cómplice de alguien, guardar secretos y sonreír a escondidas cuando nadie mira, cuando nadie sabe a qué vienen esas risas.

Qué bonito es tener una idea y dejarse embelesar por ella, darle forma, retorcerla, buscar mil motivos para llevarla a cabo, dejando de lado las razones que nos impiden que despegue y vea la luz. Qué bonito es estar enamorado y ser correspondido por lo menos una vez en la vida. Sentir cómo todo fluye de alguna misteriosa forma, que sales a la calle y caminas elevado por encima del resto. Qué bonito incluso cuando no te corresponden, con todos esos suspiros y todas esas emociones que te surgen cuando nadie mira, porque tú eres lo que eres cuando nadie te está observando. Y qué bonito y bucólico esbozar una sonrisa cuando te acuerdas de un momento pasado que te hace feliz.

Tú sabes bien que es complicado dejar que emanen los pensamientos positivos cuando estás sumido en el caos, pero qué belleza tiene sentirse vivo incluso cuando crees que no hay muchas razones de peso para continuar, cuando sientes que todo es una mierda y buscas mil motivos para culparte aunque no hayas hecho nada mal.

Qué bonito que la vida te dé mil vueltas y que aprendas y saques fuerzas incluso de donde no creías poder encontrarla. Qué bonito cuando en tu camino topas con alguien que es casi igual que tú y, conforme pasan los días, los meses y los años, todavía te preguntas cómo ocurrió. Y de repente comprendes que a veces, en estas cosas del destino, la felicidad solo dura un instante, pero es algo tan grande que resulta casi imposible no dejarse mecer a través de sus segundos y poder abrir bien los ojos después y advertir que todo es precioso. Solo es un instante, pero permanecerá para siempre impreso en tu retina.

Y puede que pases años sin vivir en absoluto, pero de pronto parece que tu vida se concentra en un pequeño momento… Y sonríes. Lo dejas marchar y sonríes.

Cuaderno de desórdenes y contradiciones

Alejandra G.Remón
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